Todos gastan igual por cada unidad de calor
Un radiador de aceite, un emisor térmico, un convector, un calefactor de aire o un panel radiante tienen algo en común: calientan con una resistencia eléctrica. Y una resistencia convierte toda la electricidad que consume en calor (es el efecto Joule). 1 kWh de electricidad da 1 kWh de calor, en cualquiera de ellos.
Por eso no existe un radiador eléctrico de resistencia «de bajo consumo». Lo que cambia entre unos y otros es cómo reparten el calor (más rápido o más lento, por aire o por radiación), la precisión del termostato y la programación. Esas cosas sí pueden ahorrar, pero porque evitan calentar cuando no hace falta, no porque produzcan más calor con la misma electricidad.
Cómo calcular lo que gasta
La potencia de la etiqueta (por ejemplo, 1.500 W) es lo que consume cuando está encendido a tope. Con el termostato, el radiador se enciende y se apaga para mantener la temperatura, así que el consumo real depende de qué parte del tiempo está encendido.
kWh al día = potencia (kW) × horas de uso × parte del tiempo que está encendido
Coste = kWh × precio de la energía (€/kWh)
Un ejemplo: un radiador de 1.500 W, usado 6 horas al día, que con el termostato está encendido el 60 % de ese tiempo:
1,5 kW × 6 h × 0,6 = 5,4 kWh al día
5,4 kWh × 0,15 €/kWh ≈ 0,81 € al día, unos 24,30 € en 30 días
La parte del tiempo que está encendido depende del frío que haga, del aislamiento y de la temperatura que marques. No la adivines: mídela. Un medidor de enchufe te da los kWh reales de una semana, y tu consumo por horas también lo muestra.
Pruébalo con tus propios datos
Calculadora de consumo eléctrico de electrodomésticos
Averigua cuánto cuesta usar cualquier aparato, con su potencia o con su etiqueta energética.
La alternativa que gasta menos: la bomba de calor
Una bomba de calor (un aire acondicionado con modo calor o un equipo de aerotermia) no fabrica el calor con una resistencia: lo mueve desde el aire de fuera hacia dentro. Por eso da varios kWh de calor por cada kWh de electricidad. Ese rendimiento a lo largo del invierno se llama SCOP.
Con el ejemplo anterior, si esos 5,4 kWh de calor los diera un equipo con un SCOP de 4:
5,4 kWh de calor ÷ 4 = 1,35 kWh de electricidad al día
1,35 kWh × 0,15 €/kWh ≈ 0,20 € al día, unos 6,08 € en 30 días
El SCOP de 4 es un ejemplo; el de tu equipo figura en su etiqueta energética. La guía sobre el consumo del aire acondicionado explica cómo leerla, y la calculadora de aerotermia compara la bomba de calor con los radiadores eléctricos con tus números.
Cuándo tiene sentido un radiador eléctrico
- Para un uso puntual: un baño unos minutos por la mañana, una habitación que usas poco.
- Cuando no puedes instalar otra cosa: en un piso de alquiler sin posibilidad de poner un split, por ejemplo.
Para calentar toda la casa muchas horas al día, gasta varias veces más electricidad que una bomba de calor para dar el mismo calor.
La potencia contratada
Tres radiadores de 1.500 W encendidos a la vez son 4,5 kW. Si a eso sumas el horno o la lavadora, puedes superar tu potencia contratada y que salte el interruptor. Antes de subir la potencia (que se paga todos los meses), prueba a escalonar los aparatos o a programarlos. La guía qué potencia contratar explica cómo calcular la que necesitas.
Cómo gastar menos con los que ya tienes
- Baja el termostato un grado. Cada grado cuenta, sobre todo con muchas horas de uso. La guía sobre termostatos lo explica con números.
- Programa los horarios para no calentar habitaciones vacías.
- Cierra puertas y ventanas de la habitación que calientas.
- Si tu tarifa tiene horas baratas, un acumulador que se carga de noche puede salir más barato que un radiador que funciona en horas punta.