De dónde sale el ahorro
Una vivienda pierde calor en proporción a la diferencia de temperatura entre dentro y fuera. Si la mantienes más fresca, pierde menos calor, y la calefacción tiene menos que reponer. Un termostato, programable o inteligente, solo ahorra si consigue que la casa esté a menos temperatura durante más horas: de noche, cuando no hay nadie o en las habitaciones que no se usan.
El IDAE indica que las válvulas termostáticas en los radiadores o los termostatos programables pueden ahorrar entre un 8 % y un 13 % de energía[1]. El IDAE recomienda apagar la calefacción por la noche y considera suficiente una temperatura de 21 °C con la ropa adecuada[1].
Qué decide tu ahorro
Tus costumbres actuales. Si ya bajas la calefacción por la noche y al salir, el termostato automatiza lo que haces y aporta poco más. Si la calefacción funciona con la misma temperatura todo el día, las bajadas programadas son donde está el ahorro.
Cuánto tiempo pasa la casa vacía. La detección de presencia o el modo «fuera de casa» ayudan sobre todo en viviendas que pasan muchas horas vacías de forma irregular.
Tu sistema de calefacción. Con caldera, las bajadas son sencillas. Con bomba de calor, recuperar de golpe una bajada grande puede activar las resistencias de apoyo, que gastan mucha más electricidad por unidad de calor; algunos termostatos tienen ajustes para recuperar la temperatura poco a poco.
Radiadores con válvulas termostáticas. Permiten mantener a menos temperatura las habitaciones que no usas, algo que un único termostato en el salón no hace.
Cómo estimarlo para tu casa
- Averigua tu gasto anual en calefacción, no la factura completa. Con gas, resta a cada mes de invierno el consumo de un mes sin calefacción.
- Elige una reducción prudente. Si ya haces bajadas, quédate en la parte baja del rango.
- Introduce los datos y el coste del termostato en la calculadora de ahorro con mejoras.
Como ejemplo: con 900 € al año de calefacción, una reducción del 5 % son 45 € al año; del 10 %, 90 €.
Pruébalo con tus propios datos
Calculadora de ahorro con mejoras energéticas
Comprueba si una mejora como el aislamiento, las ventanas o un termostato se paga sola.
Ahorrar sin comprar nada
Un termostato programable básico, bien programado, consigue el mismo tipo de ahorro. La ventaja de uno inteligente es que resulta más fácil de configurar, de ajustar desde el móvil y de seguir usando. Una programación que no se usa no ahorra nada.