Qué dice la etiqueta energética
Desde 2013, la etiqueta energética de los aires acondicionados indica el rendimiento estacional en refrigeración (SEER) y en calefacción (SCOP), y el consumo anual de electricidad en condiciones normalizadas[1].
El SEER es la relación entre el frío que produce el equipo y la electricidad que consume, como media de toda la temporada. Un SEER de 6 significa que, de media, da 6 kWh de frío por cada kWh de electricidad. El SCOP es lo mismo en modo calefacción.
Electricidad = frío necesario ÷ SEER
El consumo anual de la etiqueta es una referencia para comparar equipos: se calcula para unas horas de uso y un clima normalizados, que no tienen por qué ser los de tu casa.
Calcularlo con la potencia y las horas
Si no tienes la etiqueta, estima con la potencia eléctrica de la ficha (no la frigorífica) y una carga media, porque un equipo inverter pasa la mayor parte del tiempo a potencia parcial:
kWh al día = potencia eléctrica (kW) × horas de uso × carga media
Un ejemplo ilustrativo: un equipo con 0,9 kW de potencia eléctrica, usado 6 horas al día con una carga media del 50 %, gasta 2,7 kWh diarios. En 90 días de verano son 243 kWh: unos 36,45 € a 0,15 €/kWh.
La carga media real depende de la temperatura exterior, del aislamiento, del sol que entra por las ventanas y de la temperatura que fijes; el 50 % del ejemplo es una suposición, no un dato típico.
Pruébalo con tus propios datos
Calculadora de consumo eléctrico de electrodomésticos
Averigua cuánto cuesta usar cualquier aparato, con su potencia o con su etiqueta energética.
Mide lo que gasta de verdad
Datadis es una plataforma gratuita de las distribuidoras eléctricas en la que el titular de un suministro puede consultar y descargar su consumo por horas y sus datos de potencia[2]. Compara tu consumo de días calurosos con aire y de días templados sin él: la diferencia es, aproximadamente, lo que gasta el aire acondicionado. Es la forma más fiable de conocer tu caso.
Qué hace subir el consumo
- Temperatura de consigna baja. Cuanta más diferencia entre dentro y fuera, más trabaja el equipo.
- Sol directo en ventanas. Toldos, persianas y cortinas exteriores reducen el calor que el equipo tiene que sacar.
- Mal aislamiento y fugas de aire. Consulta la guía de transmitancia y aislamiento.
- Filtros sucios. Reducen el caudal de aire y el rendimiento; el manual indica cada cuánto limpiarlos.
- Encender y apagar a tope. En equipos inverter suele ser más eficiente mantener una temperatura razonable que dejar que la casa se caliente mucho y enfriarla de golpe.
Precio de la energía en verano
Si tienes discriminación horaria, el aire acondicionado de la tarde suele coincidir con el periodo punta. De lunes a viernes, el periodo punta va de 10 a 14 h y de 18 a 22 h; el llano, de 8 a 10 h, de 14 a 18 h y de 22 a 24 h; y el valle, de 0 a 8 h. Los sábados, domingos y festivos nacionales, todas las horas son valle[3]. Preenfriar la vivienda antes de la punta puede reducir el coste, aunque no el consumo.